"De mi madre saque el sarcasmo, pero no la simpatía" (Nicolas Eyzaguirre)

viernes, diciembre 29, 2006

chau 2006


Un año más que se va, como diría Tommy Rey. Pero sin duda no cualquier año. En lo personal debo decir que este fue, por varias razones, uno de los mejores años de mi vida, siendo quizás el hecho más importante el haber pasado el examen de grado. Pero como mi vida personal no le debe interesar a muchos, me abocare a analizar este año desde un plano más bien social.
Parire analizando el hecho que creo fue el más trascendente. A mi parecer, fue sin duda el que nuestra sociedad esta aprendiendo a manifestar sus inquietudes, siendo su expresión más patente la llamada "revolución pingüina". Digo esto porque nosotros nos hemos caracterizado siempre por ser una sociedad chata, tímida, con vergüenza a expresar nuestras inquietudes, como sin con ello fuéramos a provocar rechazo, o desaprobación por parte de nuestras autoridades y porque no también de nuestros mismos pares. Será quizás por ser una sociedad demasiado jerarquizada, en la cual los roles y posiciones sociales están demasiado marcados...podría ser. Sin duda que estas manifestaciones se vieron en parte empañadas por algunos fenómenos de violencia, nunca faltan los tarados. Pero tampoco podemos negar que a la prensa le gusta poner el ojo donde más pueda llamar la atención de la masa, aunque en verdad todos tenemos una mayor o menor dosis de morbo en ver violencia.
En fin, parece que a la Michele le tomaron demasiado en serio eso del "gobierno ciudadano", aunque quizás ni siquiera ella sepa bien que es lo que quiso decir, como decían los chinos: "ten cuidado con lo que deseas, porque se puede cumplir". Ahora bien, parece un despropósito querer llevar a cabo un gobierno más cercano a los deseos de la gente cuando no están creadas las instancias instucionales para ello, lo que tiene su manifestación más grave en nuestro chato sistema electoral.

Otros hitos importantísimos de este año fueron también: la elección de la primera Presidenta de Chile, y también el fallecimiento de Pinochet.

Sobre la primera puedo decir que ha sido un primer año (aunque técnicamente se cumpla en Marzo) bien mediocre. Por lo mostrado hasta ahora el problema de Bachelet no pasa por alguna falta de capacidad de liderazgo, como señala la oposición, sino que principalmente una inexperiencia en la administración eficaz del poder, lo que en todo caso no es tan grave si es que se aprenden los errores que se han cometido. A mi juicio Bachelet ha tomado algunas malas decisiones en momentos clave, como por ejemplo en el manejo del movimiento estudiantil, al haber menospreciado la fuerza que este podía llegar a alcanzar, y también en la designación de algunos ministros, especialmente me refiero a Belisario Velasco. Velasco es una persona que podrá tener mucha experiencia política, pero como Ministro del Interior no ha sabido cumplir el rol primordial de aquella función: solucionar las crisis, así de sencillo. Todo lo contrario, en vez de poner paños fríos, de consensuar voluntades, hace todo lo contrario, como en las declaraciones sobre como será recordado Pinochet. A lo mejor es cierto lo que dice, pero por el momento y por la investidura que el guarda esta llamado a calmar los ánimos, no a enardecerlos. Por eso encuentro que la misma Bachelet se manejo muy bien en el fallecimiento del ex-dictador.

La muerte de Pinochet ya fue analizada en este blog. Sólo quisiera dedicar algunas palabras a las consecuencias que esta tuvo, específicamente a la destitución de Hargraves y del nieto de Pinochet, Augusto.

Sobre la destitución del 1º sólo puedo decir que sin duda esas mismas declaraciones, hace un año, hubieran pasado completamente desapercibidas. Pero tan importante como pensar lo que uno dice, es también pensar el momento en que se dicen. El discurso del nieto de Pinochet sin duda llevo a que cualquier expresión de apoyo o referida si quiera a Pinochet, por parte de algún miembro activo de las FFAA, llevara consigo su expulsión. No estoy diciendo que los militares puedan pronunciar esa clase de declaraciones, sólo estoy tratando de hacer ver que en nuestro país sólo en ciertas ocasiones se aplican con igual celo las normas referidas a la falta de beligerancia política que deben guardar los integrantes de las FFAA.

Sobre Augusto Pinochet III (el sólo nombre ya refleja el complejo de poder que sufre su familia) debo decir que en un principio no era partidario de su expulsión por cuanto con ello se le podía victimizar y con eso darle una cierta plataforma política para futuros proyectos. Sin embargo el General Izurieta no podía hacer otra cosa, por cuanto el mensaje que hubiera dado, de no haberlo destituido, habría sido muy grave, sobre todo para las nuevas generaciones de militares, que habrían pensado que emitir opiniones políticas y, más grave aún, ofender a un poder del estado, no tienen mayor costo para un militar.

Se que pasaron muchísimas más cosas este año pero no quiero latear más, así que les deseo a todos un muy feliz año 2007.

PD: casi lo olvidaba: mi blog cumplió un año, que emoción. Gracias por las millones de vistas diarias jajaja.